Hijos y nietos de españoles
Tres artículos distintos del Código Civil se llaman igual en la conversación corriente. Solo uno admite abuelos y solo uno caduca a los veinte años: confundirlos no retrasa un expediente, lo destruye.
Última actualización: 14 de agosto de 2026
Las tres vías, deslindadas
Quien tiene ascendencia española y pregunta «qué me corresponde» está en realidad ante tres preceptos que no comparten ni requisitos, ni procedimiento, ni resultado.
| Precepto | Quién encaja | Qué es | ¿Abuelos? |
|---|---|---|---|
| Art. 17.1.a) | Hijo de padre o madre español | Español de origen, sin expediente de concesión | No |
| Art. 20.1.b) | Persona cuyo padre o madre fue originariamente español y nacido en España | Opción | No |
| Art. 22.2.f) | Nacido fuera de España de padre, madre, abuelo o abuela originariamente españoles | Un año de residencia legal | Sí |
La diferencia práctica es enorme. El 17.1.a) no abre un procedimiento de concesión: quien encaja ya es español desde que nació, y lo que hay por delante es una inscripción registral, no una solicitud que alguien pueda denegar por falta de integración. Las otras dos parten de lo contrario: presuponen que no lo eres.
Por qué se confunden
Por una palabra: «originariamente». El 20.1.b) y el 22.2.f) no dicen «español», dicen «originariamente español». No basta con que el ascendiente tuviera la nacionalidad española: hace falta que la tuviera de origen. Un abuelo que se naturalizó español después de nacer no cumple la fórmula, aunque muriera con DNI en el bolsillo.
Y hay una segunda fuente de ruido: el 17.1.a) mira al momento del nacimiento del solicitante, mientras que el 20.1.b) y el 22.2.f) miran al estatuto del ascendiente. Son preguntas distintas —«¿era español mi padre cuando nací yo?» frente a «¿fue española de origen mi abuela?»— y responder a una no responde a la otra.
Solo una admite abuelos
Conviene decirlo sin adornos porque es donde más gente se equivoca de puerta: de los tres preceptos, solo el artículo 22.2.f) menciona a los abuelos. Ni el 17.1.a) ni el 20.1.b) los nombran.
El 22.2.f) exige, además de la ascendencia, dos cosas que las otras dos vías no piden: haber nacido fuera de España y residir legalmente en España durante un año inmediatamente anterior a la solicitud. Es decir, es una vía de residencia, con expediente, con pruebas y con la posibilidad de una denegación. No es un reconocimiento automático.
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El aviso que salva derechos: la opción que caduca
El artículo 20.3 exime de límite de edad a quien opta. Circula, por eso, la idea de que «la opción no caduca nunca». Es falsa por la mitad más peligrosa.
Es el único punto de esta página que no admite «ya lo miraré»: un plazo de caducidad que vence no se recupera con documentación mejor ni con un recurso. Si tu encaje es el 20.1.a) y te acercas a esa edad, la comprobación no puede esperar.
Lo que sobrevive al cierre de la ley de nietos
La disposición adicional 8.ª de la Ley 20/2022 —la «ley de nietos»— quedó cerrada el 22 de octubre de 2025. La prórroga que llevó hasta esa fecha vino del Acuerdo del Consejo de Ministros de 9 de julio de 2024, y aquí toca una precisión de fuente: no se ha localizado la publicación de ese Acuerdo en el BOE, de modo que el hito se sostiene en notas de Exteriores y avisos consulares. Quien te dé un número de BOE para esa fecha se lo está inventando.
Dos consecuencias, ambas verificadas. La primera: solo cabía una prórroga, y no hay ni habrá una segunda. La segunda: que la Ley 20/2022 figure «actualizada a 04-03-2026» no significa reapertura; esa actualización procede del RD-ley 6/2026, sobre reparación a fallecidos y lesionados, que no toca la nacionalidad.
Y una tercera, que es la útil para quien llega tarde: el artículo 22.2.f) del Código Civil sobrevive al cierre y sigue abierto sin plazo. No es equivalente —exige residir un año en España, y la ley de nietos no lo exigía—, pero es la puerta que sigue existiendo.
El año del 22.2.f) en la práctica
Quien encaja en el 22.2.f) presenta una solicitud por residencia ordinaria. Eso significa, punto por punto:
- Un año de residencia legal, continuada e inmediatamente anterior a la solicitud. Los estudios no computan: el RD 1155/2024 mantiene la naturaleza de estancia en su artículo 52, pese al nombre engañoso de «estancia de larga duración».
- CCSE sí, siempre. Y DELE A2 salvo exención por nacionalidad —la lista cerrada de veinte del artículo 6.5 del RD 1004/2015— o por estudios cursados en España.
- Buena conducta cívica e integración, con la carga de la prueba del lado del solicitante. La ascendencia española no las presume.
- Tasa de 104,05 €, modelo 790-026, creada en 100 € por la disposición final 7.ª.4 de la Ley 19/2015.
Y una advertencia que vale para las tres vías: aprobar las dos pruebas no cierra nada. El artículo 6.8 del RD 1004/2015 ordena valorarlas junto con los informes del artículo 8. Son condición necesaria y no suficiente.
Origen o no origen: el detalle que dura toda la vida
Las tres vías no producen el mismo resultado, y la diferencia se cobra décadas después. El 17.1.a) da nacionalidad española de origen; el 22.2.f) da nacionalidad española adquirida. Y esa etiqueta decide quién está protegido frente a la pérdida.
Conviene separar dos instituciones que se citan mal a diario. La renuncia a la nacionalidad anterior es el artículo 23.b), que se limita a remitir al 24.1 para identificar a los exceptuados. La pérdida de la española es el artículo 24, que exige tres cosas a la vez: emancipación, residencia habitual en el extranjero y adquisición voluntaria de otra nacionalidad o uso exclusivo de la anterior. Quien reside en España y adquiere otra nacionalidad no pierde la española por esa vía.
El inciso protector del 24.1, sin embargo, ampara únicamente la nacionalidad española de origen. Leído sobre el texto, eso significa que quien llegó por el 22.2.f) —y por tanto no es español de origen— no queda cubierto si más adelante fija su residencia habitual fuera y adquiere allí otra nacionalidad. Es una lectura del sistema, no doctrina establecida, y por sus consecuencias permanentes conviene contrastarla antes de mover nada.
Errores frecuentes
- Pedir por el 22.2.f) cuando se es español de origen por el 17.1.a). Es pedir que te concedan lo que ya tienes.
- Leer «español» donde la norma dice «originariamente español». Cambia el resultado de la comprobación entera.
- Aplicar el 20.3 al apartado equivocado y dejar caducar la opción del 20.1.a) a los veinte años.
- Dar por hecho que la ascendencia sustituye a la residencia. El 22.2.f) exige el año en España; sin él no hay encaje.
- Contar con una reapertura de la ley de nietos. No la va a haber.
Esto es información, no asesoramiento jurídico: el encaje entre estos tres preceptos depende de fechas de nacimiento, de naturalizaciones y de legislaciones derogadas que ninguna página puede valorar por ti.
Preguntas frecuentes
¿Un nieto de español puede pedir la nacionalidad por ser nieto?
Solo por una de las tres vías: el artículo 22.2.f) del Código Civil, que da un plazo de un año de residencia legal en España a quien nació fuera de España de padre, madre, abuelo o abuela originariamente españoles. Ni el artículo 17.1.a) ni la opción del artículo 20.1.b) mencionan a los abuelos.
¿La opción del artículo 20 tiene plazo?
Depende del apartado. La exención de límite de edad del artículo 20.3 alcanza solo al 20.1.b). La opción por haber estado sujeto a la patria potestad de un español, que es el 20.1.a), caduca a los veinte años de edad. Confundir los dos apartados hace perder el derecho.
¿Sigo pudiendo acogerme a la «ley de nietos»?
No. La disposición adicional 8.ª de la Ley 20/2022 quedó cerrada el 22 de octubre de 2025, según Exteriores, y solo cabía una prórroga: no hay ni habrá una segunda. Lo que sigue abierto y sin plazo es el artículo 22.2.f) del Código Civil.
¿Hijo de español es lo mismo que español de origen?
Si tu padre o tu madre era español cuando naciste, eres español de origen por el artículo 17.1.a): no hay expediente de concesión que pedir, sino una inscripción que practicar. Las otras dos vías presuponen que no eres español y abren un procedimiento.
¿Los exámenes se exigen también en el supuesto del artículo 22.2.f)?
Sí. Es una solicitud por residencia como cualquier otra: se exigen el CCSE y, salvo exención, el DELE A2. Lo que cambia es el plazo de residencia, no las pruebas.
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Fuentes oficiales
- Código Civil, artículos 17, 20 y 22 (BOE, texto consolidado)
- Real Decreto 1004/2015, de 6 de noviembre, artículos 6 y 8
- Ley 20/2022, de 19 de octubre, disposición adicional 8.ª
- Ministerio de Asuntos Exteriores, avisos sobre el cierre del plazo
- Instituto Cervantes, web de exámenes CCSE (examenes.cervantes.es)
Consultadas el 14 de agosto de 2026. El cierre del 22 de octubre de 2025 se sostiene en fuentes de Exteriores, no en publicación en el «Boletín Oficial del Estado».
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